30 millones de niñas podrían ser víctimas de la Mutilación Genital Femenina en los próximos 10 años

mutilacion femenina

El 6 de febrero se conmemora el Día Internacional de Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina.

Cruz Roja Española de Extremadura trabaja activamente contra esta práctica ancestral en Malí desde el año 2015, uno de los países con mayor índice de prevalencia, con el apoyo en año 2014 del Ayuntamiento de Cáceres y las dos Diputación Provinciales Extremeñas.

La ablación de clítoris o Mutilación genital femenina (MGF), expresión oficial utilizada para referirse a esta práctica por la OMS (Organización Mundial de la Salud), consiste en la eliminación de tejido de cualquier parte de los genitales femeninos por razones culturales, religiosas o cualquier otra razón no médica.

Refleja una desigualdad entre los sexos muy arraigada, y constituye una forma extrema de discriminación contra mujeres y niñas. La práctica viola sus derechos a la Salud, la seguridad y la integridad física, el derecho a no ser sometidas a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes, y el derecho a la vida en los casos en que el procedimiento acaba produciendo la muerte.

Aunque se concentra principalmente en 29 países de África y de Oriente Medio, la ablación es un problema universal y se practica en algunos países de Asia y América Latina. Además persiste también en las poblaciones emigrantes que viven en Europa Occidental, Norte América, Australia y Nueva Zelanda. Esta práctica ancestral, que han sufrido ya más de 140 millones de mujeres y niñas (más de 92 millones en África), tiene graves consecuencias ginecológicas, obstétricas y psicosociales. Y más de 30 millones de niñas podrían ser víctimas potenciales de esta práctica en los próximos 10 años.

Uno de los países con mayor índice de prevalencia de la escisión es Malí, donde la tasa se sitúa en el 91% de las mujeres de entre 15 y 49 años. En la regiones maliense en que trabaja Cruz Roja Española, Ségou la cifra es aún mayor, 92,2%. Desde el año 2000, Cruz Roja Española, en colaboración con la Cruz Roja de Malí y con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), sumándose en el año 2014 el apoyo en año 2014 del Ayuntamiento de Cáceres y las dos Diputación Provincial de Badajoz y Cáceres, desarrollado en varias regiones actividades dirigidas a informar y sensibilizar a nivel comunitario de los riesgos que se generan, a fin de que se abandone esta práctica y para mejorar la salud y condiciones de vida de las mujeres y niñas víctimas de graves secuelas físicas y psicológicas de la ablación. Cruz Roja trabaja con líderes comunitarios, personal sociosanitario, profesores y las organizaciones comunitarias de base a través de distintos módulos de formación y de sensibilización en los que las mujeres participan activamente, con independencia de haber sido o no víctimas de la mutilación genital.

El apoyo en el año 2014 del Ayuntamiento de Cáceres y la dos Diputaciones Provinciales Extremeñas, Cruz Roja Española ha trabajado apoyando a la Cruz Roja de Mali desde hace más de cuatro años en este proyecto. Con el apoyo de los financiadores extremeños nos ha permitido seguir mejorando la atención médica de las víctimas en los centros sanitarios (operaciones, análisis, atención psicológica, etc.) y garantizaremos parte de los recursos necesarios para que, los más de 150 voluntarios de la Cruz Roja de Mali implicados en el proyecto, pueden seguir informando y realizando los talleres de sensibilización en las 25 comunidades de las zonas de Kayes y Ségou donde se está interviniendo

La intervención actual, que se lleva a cabo en Ségou y está apoyada por Diputación de Guipúzcoa, se centra además en prestar asistencia sanitaria y psicosocial a las mujeres y niñas, que tienen complicaciones después de haber sido sometidas a la escisión.