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Cruz Roja recuerda en el Día de las Personas Refugiadas la necesidad de cumplir la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados

 

Badajoz, 17 de junio. Cruz Roja en Extremadura recuerda en el Día Internacional de las Personas Refugiadas la necesidad de que los diferentes países cumplan la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados adoptado en Ginebra en 1951.

Con motivo de esta efeméride, la Institución llevará a cabo el próximo lunes, 20 de junio, diferentes actividades en Badajoz con las que favorecer un espacio de convivencia donde participarán también personas refugiadas residentes en la comunidad.

Así, desde las 10:30 y hasta las 13:00 horas se desarrollarán diferentes talleres, actividades, juegos y exposiciones en la Plaza de San Francisco de la ciudad pacense, un lugar en el que quienes participen tendrán la ocasión de escuchar testimonios de personas como Modibo S.

Modibo dejó su país, Mali, para huir de la guerra. Forma parte del Programa de Atención a Personas Refugiadas, Solicitantes de Asilo e Inmigrantes que Cruz Roja desarrolla en Badajoz. “En Mali estábamos viviendo con miedo, te podían matar. Pude salir, pero mucha gente no puede hacerlo”, señala este ciudadano maliense que destaca la ayuda que ha recibido de los trabajadores y trabajadoras y el voluntariado de la Institución.

Apoyo que también destaca ChijiokeJohn. Dejó Nigeria hace tres años y con ayuda de Cruz Roja ha rehecho su vida en la comunidad. “Allí la vida no importa, te matan como si fueras un animal. Cruz Roja ha sido como una madre, no sé dónde estaría si no fuese por ella”, destaca ChijiokeJohn, quien, como Modibo, tuvo que dejar a su familia en su país.

 RECURSOS

Desde el Programa de Atención a Personas Refugiadas, Solicitantes de Asilo e Inmigrantes de Cruz Roja en Extremadura se les presta una atención integral. “Son asesorados en temas jurídicos relacionados con sus solicitudes de protección internacional y reciben también apoyo a través de psicólogos, educadores y trabajadores sociales”, destaca Granada Fernández, abogada del programa en Badajoz.

El programa de acogida consta de varias fases que cubren desde la primera atención hasta la fase de preparación para la autonomía, con una duración de 18 a 24 meses. Durante este tiempo, se presta una atención integral e individualizada que incluye, entre otros, la primera acogida, la acogida temporal, la asistencia legal y psicológica, el aprendizaje del idioma, la traducción o la interpretación.

En Extremadura María Eugenia Antúnez es quien coordinada el área del aprendizaje del idioma, un departamento de extraordinaria valía que les permite a las personas no hispanohablantes conocer el lenguaje.

“Es esencial para que puedan gestionar su documentación, buscar empleo o vivienda, acudir a una cita médica… Y es que el lenguaje es una barrera real”, apunta Antúnez, quien valora el papel clave que desempeña en esta área el voluntariado de Cruz Roja.

Antúnez destaca las capacidades y habilidades de personas como Modibo y Chijioke, quienes colaboran en cuanto se les propone y ayudan a otras personas que se encuentran en la situación que ellos ya han pasado.

“Todos coinciden, no saldrían de sus países si no fuese por los conflictos que hay”, manifiesta, al tiempo que recuerda que deben afrontar pérdidas y un duelo migratorio que incluye además situaciones de discriminación en muchos de los países por los que han transitado antes.

“No tenía nadie aquí. Ni familia, ni amigos… nada. Solo estaba Cruz Roja”, señala una persona refugiada procedente de Georgia que reside en Badajoz y que prefiere ocultar su identidad por miedo tras dejar su vida, su carrera y su hogar en su país de origen.

Como a ellos, Cruz Roja atiende en Extremadura en su centro en Badajoz a 42 personas.

 UCRANIA

A este recurso habitual de la Institución se ha sumado este año la puesta en marcha de un albergue en Olivenza para atender a las personas refugiadas procedentes de Ucrania. En la actualidad residen en él 25 personas.

Además, la Institución habilitó el pasado 5 de marzo un dispositivo especial conformado por voluntarios y voluntarias, en coordinación con la Delegación del Gobierno en Extremadura, para garantizar y prestar ayuda humanitaria a las personas en tránsito en la región que han salido de Ucrania y se dirigen a Portugal para continuar su viaje con destinos a otros países. Desde entonces se ha atendido a 2098 personas.

A esta acción se sumó la habilitación del Albergue de El Revellín en Badajoz, cedido por el consistorio del municipio pacense, para acoger a quienes necesitasen pernoctar para continuar posteriormente su viaje.

Junto al Programa de Atención a Personas Refugiadas, Solicitantes de Asilo e Inmigrantes, la Institución también gestiona en la región un servicio de Restablecimiento del Contacto Familiar, una acción que posibilita que quienes han emprendido un proceso migratorio puedan volver a restablecer el contacto con sus familiares.